Abros los ojos y me veo al filo de un precipicio, un precipicio de color metálico cuyo fin no se ve.
Paseo por su orilla casi divertida sabiendo que el fin esta ya aquí.
Miro hacia atrás y puedo ver la misma escena, así que avanzó hasta el punto de unión más estrecho y me siento dejando cada pierna caer hacia un lado.
Noto como el metal se hunde en mis muslos y los hace sangrar, pero no tengo miedo se que todo acabará.
Me pongo de pie como puedo y busco en los bolsillos de mi negro vestido, encuentro el reparador frío de mi cuchillo. Lo aprieto contra mi cuello y siento como mi corazón se relaja, al fin seré feliz.
Ese suave beso de metal hace que me relaje y piense en las cosas buenas que aún puede pasar. Noto como la sangre inunda mi escote, se acabó el tiempo de despedirse.
Sonrio, avanzó y caigo por fin tranquila, voy a vivir mi vida feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario